Quiero desperezarte

Publicado por

Le encantaba despertarse antes que él. Cuando los primeros rayos de sol se escabullían dentro de la habitación, Nerea abría los ojos lentamente y aprovechaba esos momentos de silencio para observarle.

Su rostro apacible y tranquilo la envolvían como el más cálido de los edredones. Deslizaba los dedos por sus hombros y suspiraba recordando la batalla que había tenido lugar en ese mismo sitio hacía tan pocas horas. Una batalla deliciosa donde ambos contrincantes terminaban extenuados y saciados.

Nerea aspiraba la fragancia que persistía en la almohada y se acercaba más a él. Rodeaba sus caderas con las piernas y sentía cómo su cuerpo la recibía, gustoso. Besaba suavemente sus pestañas y él empezaba a desperezarse quejumbroso. Le hacía gracia la carita de niño malo que ponía cuando le despertaba y fingía un mohín de enfado que lo único que hacía era excitarla más si cabe.

Y ambos se enzarzaban en una nueva lucha entre pequeños mordiscos, pellizcos en las nalgas y llaves marciales que sumergían sus cuerpos en un amasijo de lujuria y deseo. Al final caía rendida, pidiendo una clemencia que no deseaba, disculpándose entre risas por haberlo despertado.

 

 

3 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s