Horas extras

Publicado por

—¡Venga, venga! ¡Vamos, chicos! —gritaba el capataz intentando aumentar la eficiencia de sus empleados—. Un último esfuerzo, muchachos. 

Pasaba entre los operarios con su arenga y sus aspavientos desmesurados. Una perla de sudor comenzaba a formarse en su frente. 

—Lo sé, chicos, sé que estáis cansados, pero seréis recompensados como todos los años. Cada hora, cada minuto de más, será contabilizado. ¡Es temporada alta, equipo!

La gota de sudor resbaló junto a su ojo izquierdo y el capataz acabó con ella restregando la manga de su arrugado traje por toda la cara y cuello.

—¡Esas paredes hay que reforzarlas!—ordenaba al pasar por el sector estomacal.

—¡Más limpieza aquí! ¡Por el amor de dios, mirad todas esas bacterias!—gritaba apuntando con sus dedos hacia las paredes intestinales— ¿Pero qué queréis?, ¿Que se nos colapse esto de gases y saltemos todos por los aires?

—¡Ese filtro!—exclamó a uno de los novatos— ¿Estás loco, chaval? Estamos hablando de “Na-vi-dad”—silabeó como si de ese modo quedase todo explicado—. Debe ser mucho más fino si no quieres cargarte el hígado. ¿De qué academia has salido?

Ajeno a todo lo que sucedía en fábrica, Miguel daba el pistoletazo de salida a las festividades en casa de su suegra engullendo una fabada humeante, un bizcocho de chocolate y unos polvorones; todo esto regado con una botellita de vino tinto, un poco de cava, ¡ah! y eso sí: un trozo de piña y un gintonic para rebajar…

20 comments

  1. Acepto la fabada humeante y el vino, lo demás me sobra. Muchos excesos navideños no son más que nuestra aportación al consumismo recalcitrante en todos los aspectos. Menos mal que nuestros operarios intestinales van a trabajar horas extras por nosotros. Gracias chic@s¡¡¡ Besacos Sadire.

    Le gusta a 1 persona

  2. Me ha recordado a “Érase una vez el cuerpo humano”, esa serie de dibujos tan chula que ponían cuando era pequeña. Qué horror… Me ha dado dolor de estómago a mí mientras leía el relato. La gente es muy bestia, no puede ser bueno comer tanto…

    Un besote

    Le gusta a 1 persona

  3. ¡buenísimo! hahaha aunque me has pillado con lo de la fabada. Me imagino al sujeto engullendo cual carroñero sin cesar y al pobre estómago con ganas de petar.
    Pd: gracias por incluir un poco de piña en la receta, me encanta tanto comerla como ver que no soy el único que la acepta en las comidas

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s