Condenado XIV

Posted by

Por si te lo perdiste:I- IIIIIIVVVIVIIVIIIIX XXI – XII – XIII

Los pájaros abandonaban sus ramas asustados por los ladridos de los perros que mancillaban el silencio del espeso bosque. Kyle miraba de vez en cuando al cielo y los veía huir entre graznidos preguntándose qué animales se esconderían entre los arbustos. El oficial les había dicho que igual tenían suerte y cenaban carne así que esperaba que la caza fuese fructífera.

Al otro lado del bosque el Gobernador parecía igual de intrigado  y así se lo hizo saber a su amigo Brett:

—¿Qué bestias pueblan estos bosques, amigo Brett? —preguntó sin quitar la vista a los perros que, furiosos y hambrientos, seguían un rastro a unos cuantos metros de ellos— Tenía entendido que no hay mucha variedad de caza por aquí.

—Cierto es, Gobernador. Algún conejo, ardillas, y con suerte una especie de oso que se alimenta de las hojas de estos árboles. ¡Ah! Y no podemos olvidarnos de los diablos.

—¿Diablos? ¿Qué especie es esa?

—Son como ratas gigantes, en una ocasión vi uno que tendría el tamaño de nuestros perros. Son unos malditos hijos de puta que huelen fatal y que nos han robado más de una gallina de nuestros corrales. Son fieros y de mandíbulas poderosas, mejor no recibir una mordedura de estos bichos, desgarran la carne y el músculo con facilidad.

—Vaya… —dijo pensativo el Gobernador— Sería  todo un honor cazar uno de esos Diablos y hacerme unos guantes con sus pieles.

—Puede que tengamos suerte, Gobernador. Sin embargo, yo había pensado en algo más “especial” digno de su visita…

Brett vio cómo el Gobernador ladeaba la cabeza hacia él con ojos chispeantes y preguntó:

—¿Salvajes?

En ese preciso momento uno de los oficiales que encabezaban la marcha gritó para que se acercasen: los perros habían atrapado algo.  Espolearon sus caballos hasta que llegaron a una zona rocosa por donde corría un estrecho riachuelo. Tirados en el suelo había tres personas de piel oscura acorraladas por los canes que entre gruñidos les mostraban los dientes. Brett sonrió eufórico al Gobernador.

—En efecto, salvajes. Seguro que la reina agradece sus esfuerzos por deshacerse de las bestias que infectan sus tierras cuando le regale sus pieles. Venga, le concedo el honor —dijo señalando a los aborígenes.

Los ojos de las presas parecían salirse de las cuencas atemorizados por los ladridos de los perros y por aquellos humanos tan altos y blancos. Los dos hombres salvajes parecieron entender su destino y abrazaron a la niña que los acompañaba intentando protegerla con sus pequeños cuerpos.

El Gobernador Price se apeó de su montura con un ágil salto. Miró sus botas salpicadas de fango e hizo una mueca de desagrado. Comenzó a acercarse a los salvajes y desenvainó un cuchillo que llevaba al cinto: le gustaba sentir cómo quitaba la vida con sus propias manos. Los fusiles eran de gran ayuda, pero dar la muerte con ellos era más frío y confería menos carácter. Él prefería mirar a sus víctimas de frente y sentir su miedo.

Fue más sencillo de lo que creía. Los hombres no se resistieron ni siquiera cuando confirmaron sus miedos: iban a morir. De sus bocas no salió lamento alguno al clavarles el puñal en las costillas y el cuello, su única obcecación era la de proteger a la niña que con pavor contemplaba la escena. Price apartó con un puntapié los cuerpos yermos de los salvajes y miró a la chiquilla mientras limpiaba la sangre del puñal con un pañuelo de lino. La sangre comenzó a teñir el riachuelo.

—Tú te vienes con nosotros —le dijo a la niña que no entendía nada y no se movió. —Cogedla y atarla a mi caballo. Ya pensaré qué hago con ella.

Brett indicó a los oficiales que cumpliesen la orden del Gobernador el cual después de limpiarse el barro de las botas,  volvió a montar en su caballo.

—Podría decirse que ha sido demasiado aburrido. No me extrañaría que acabásemos extinguiendo a estas bestias, es muy sencillo. Vayamos a cazar Diablos, Brett, puede que nos presenten una batalla más digna.

CONDENADO

2 comments

  1. Iba a soltar unas cuantas lindezas del tipo “desgraciados son estos mamarrachos” y demás palabras finas, pero al leer la nota que pones al final, no sé yo si decirte alguna barbaridad: ¿Que nos dejas colgados hasta que la escribas? Bueno, vale, tendré paciencia y la leeré completica cuando la saques. Lo cierto es que la historia promete, el contexto, los personajes, la crudeza mostrada hasta ahora… muy buena pinta.
    Un par de cosas:
    En “—Cierto es Gobernador”, coma tras “es” al preceder al vocativo.
    El párrafo que empieza con “—En efecto, salvajes” supone un buen montón de “salvajes” repetidos en las líneas posteriores, casi intentaría buscar un sinónimo u otra forma de referirte a ellos…

    Le gusta a 1 persona

    1. No te cortes, puedes lanzar los improperios que consideres oportunos😂😂
      Sí, lo sé, soy muy chunga por dejaros así, pero tengo mis motivos aunque no sea justificación suficiente😊
      El caso es que escribía pensando en una entrada y eso me limitaba bastante en cuanto a extensión y momentos de clímax en la trama (ya sabes, mantener el interés). Pero al mismo tiempo me apetecía disfrutar más las escenas, los diálogos, la personalidad de esos personajes…
      La cuestión es que ya llevo escrito más del doble de lo hasta ahora publicado y…
      ¡Que no, que no tengo excusa! Jaaajjj Al menos prometo no tardar mucho.
      Besacos, Lord!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s