No quería salir pero me bebo el agua de los floreros

Publicado por

No, de verdad, no me apetece salir… Pues justo ese día te conviertes en vampiro y vuelves a casa justo antes del amanecer. ¿Por qué será que cuando organizamos una salida con bastante antelación y con mucha ilusión al final siempre acabamos bostezando a las once de la noche? Seguramente porque la jorobamos con nuestras expectativas.

Sin embargo el día que casi te arrastran del sofá a la calle es cuando acabas pasándotelo de muerte. Ese es el día que acabas cruzando la delgada línea entre estoy “achispá” y “me agarro a la farola o acabo enseñando las bragas en el suelo”.

Empiezas bebiéndote el primer chupito sin ganas, por acompañar al grupo, no vas a hacerles el feo. Luego venga un poco de vinito para la cena, por dios que ganas de hablar me están dando. Pues se está a gusto, sí. Entonces ya empiezas con las típicas frases de “esto hay que repetirlo más veces”, “con lo bien que lo pasamos” y un sinfín de planes futuros cubren la atmósfera.

De ahí ya pasamos a un chupito antes de dejar el bar, un cubata en la terraza del pub, risas muchas risas. Y a ti el mundo ya empieza a darte vueltas. Decides ir al baño, la vejiga ya está a punto de reventar. Entonces es cuando te das cuenta que eso de poner un pie delante de otro sin irte de lado no es tan fácil como crees. Al salir del baño ¡que casualidad!, tu compañero de trabajo está en la barra saludándote. “Venga tómate un chupito conmigo”

Ahí, ahí es donde aparece la delgada línea de la que hablaba. El chupito te mira, te desafía y tú que eres más chula que un ocho… a mí me vas a vacilar!. Chupito al canto. Ya ni te quema la garganta. Es tu fin y lo sabes. Después de eso ya no recuerdas nada más. Solo los vasos paseándose en tus manos sin melindres que ya te da igual ginebra, ron o whisky.

Y al día siguiente te acuerdas de ese chupito, ese maldito chupito que te hizo cruzar la línea y que ahora se descojona de tu resaca lamentable. Y el juramento que todos alguna vez hacemos(aunque nunca cumplamos) en plan “Lo que el viento se llevó”: A dios pongo por testigo que nunca más volveré a beber alcohol.

Imagen Flickr –David Cabrera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s